Volvemos a empezar
¡Hola, hola! Aquí empezando con la primera entrada de este año. Es un gusto saludarte y estar aquí nuevamente. Un nuevo año ha comenzado y volvemos a empezar.
Haciendo un breve resumen del año pasado, en lo personal fue un año lleno de muchos giros inesperados, y lo digo en todos los sentidos: en el aspecto familiar, laboral, social y en lo espiritual. No terminaría de contarte todos los aprendizajes que me llevo; fue un año lleno de pruebas y retos, y voy a decirte que vaya que Dios me sorprendió de mil maneras. Cada situación y persona que puso en mi vida, agradezco demasiado al Señor por ello.
Pero bueno, el 2024 se fue y empezamos el 2025. Probablemente tengas planes y cosas que te gustaría hacer o lograr este año; creo que todos los tenemos. Aquí entre nosotros, tiempo atrás solía ser la persona que le gustaba hacer su "lista de propósitos de Año Nuevo". Todavía el año pasado hice una lista, solo que se llamaba "Retos para este 2024". Si me preguntas cuántos cumplí, bueno, mejor cambiemos de pregunta, jaja. Es broma, pero la verdad es que de mi gran lista, solo cumplí como tres o cuatro.
A finales del año pasado, tuve la oportunidad de asistir nuevamente a un campamento de jóvenes, y Dios me mostró una palabra que es bastante conocida, pero pude verla y entenderla de una manera muy distinta. Esa palabra es "Crecer". He tomado un nuevo reto este año y es comprometerme a crecer más en el Señor.
Mi oración para este año ha sido: "Dios, me comprometo contigo. Quiero seguir creciendo en ti, ayúdame a lograrlo". Y tal vez te preguntarás: ¿entonces no tienes metas para este año? Claro que las tengo, solo que esta vez se las conté a Dios. Simplemente le dije: "Señor, me gustaría hacer todo esto, pero alinea mis deseos a tu voluntad, y lo que esté dentro de ella, permíteme hacerlo poco a poco en el camino".
Uno de los tantos aprendizajes que me llevé el año pasado, y que duramente me tocó aprender (y hasta la fecha no digo que sea fácil), es rendirse a la voluntad de Dios. Que mis planes no siempre son sus planes, ni mucho menos mis pensamientos los mismos que los suyos, pero todo lo que él permite, aunque sea difícil de comprender —pero sobre todo de ceder el mando a él—, es para bien y tiene un perfecto propósito. Uno de los momentos más bellos y especiales es cuando Dios te permite ver hacia atrás, ver todo ese proceso por el que pasaste y decir: "¡Wow! Gracias, Dios".
Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.
Isaías 55:8-9
El día de hoy quiero decirte que el año vuelve a empezar, y mientras Dios nos dé vida, cada día es una nueva oportunidad de volver a empezar. Lo que no lograste hoy, inténtalo mañana, pero sobre todo inténtalo de la mano de Dios, que él siempre vaya primero.
Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.
Mateo 6:33
Encomienda a Jehová tu camino, Y confía en él; y él hará.
Salmos 37:5
¡Hasta la próxima! 😉😊
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