Propósito
Sin duda alguna, este año ha estado lleno de giros inesperados en mi vida. Han pasado tantas cosas que me han hecho reír, llorar, estresarme, etc., y lo que lo hace más emocionante es que aún el año no termina. Y yo solo pienso: "¡Wow, cómo eres, Dios!"
Contándote una pequeña parte de mi vida personal, hace 4 meses me salí de mi lugar de empleo. Por diversas situaciones decidí dejar ese lugar, y, a la par, junto con mi familia, nos tuvimos que mudar de la casa donde teníamos 10 años viviendo. Definitivamente fue un mes de muchas transiciones, cambios, retos y estilo de vida.
A la semana de habernos mudado, las cosas se pusieron mucho más divertidas. Tuvimos una situación algo trágica, sacada de una película, y nos quedamos sin carro. No fue el fin, pero las cosas cambiaron, y Dios nos llevó a otro nivel de aprendizaje. En el estado donde vivimos, estamos en la capital y nos mudamos a otro municipio. Quedábamos cerca, pero había más distancia para poder trasladarse a la iglesia, el trabajo y la universidad.
Si te soy sincera, fue un tiempo complicado como familia y también para mí en lo personal. Hubo muchas ocasiones en las que solo le preguntaba a Dios: "¿Qué es lo que quieres que haga?" Y lo más difícil era no poder tener una respuesta; sentía que mis oraciones no pasaban del techo. Fueron meses de mucho aprendizaje. Dios nos enseñó muchas cosas, y, hasta que aprendimos aquello que el Señor quería trabajar en nosotros como familia e individualmente, Dios obró y suplió nuestras necesidades en su debido tiempo y conforme a su voluntad.
Hace una semana, Dios me permitió cerrar un trato para un proyecto de trabajo de manera independiente, y hace unos días Dios acomodó las cosas para poder tener un carro nuevamente. Las cosas volvieron a dar un giro inesperado y solo me hizo recordar que la palabra de Dios siempre se cumple en nuestras vidas: todo obra para bien.
He decidido contarte esto porque creo que Dios así es como trabaja: le da giros inesperados a nuestras vidas, que muchas veces no entendemos ni comprendemos. Sin embargo, en todo ello hay un propósito. Nada pasa solo porque sí; Dios nos enseña, forja nuestro carácter, nos hace crecer, fortalecernos en él y entender que todo lo que somos y tenemos es por él, por su amor y gracia.
Tu vida tiene un propósito especial y cada cosa que Dios permite también. No desmayes, no desistas, no te rindas y sigue adelante. Dios con nosotros.
Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.
Romanos 8:28
¡Hasta la próxima! 😉😊
P.D. Si necesitas alguien con quien hablar, que ore por ti o simplemente una nueva amiga, no dudes en contactarte conmigo a través de las redes sociales de A solas con Dios, yo personalmente soy quien contesta cualquier mensaje, así que siéntete con toda la confianza de escribirme. Te dejo las redes aquí abajo.
¿Ya leíste esta publicación Ansiedad?
Sí quieres leer más, puede que te gusten o interesen estas entradas:
Recuerda que puedes seguir la página de A solas con Dios en redes sociales como:
Facebook: https://www.facebook.com/SamMASCDOficial
Instagram: https://www.instagram.com/ascdoficial

Comentarios
Publicar un comentario