Cuando la espera termina
¡Hola, hola!, ¿cómo estás?, espero que te encuentres muy bien, mi nombre es Samantha Martínez y te doy la bienvenida a mi blog: A solas con Dios
Estos últimos meses han pasado muchas cosas en mi vida en las que definitivamente Dios me enseñó grandes lecciones. En una entrada del blog conté sobre las cosas que habían acontecido en el mes de mayo, mi grupo de carrera de universidad fue cerrado y tendría que esperarme cuatro meses para volver a reanudar clases, es una historia muy larga, pero puedes leer esta entrada: "Acepta mi voluntad, confía en mí y espera"
Es increíble que ese tiempo de espera ya pasó, primero Dios regresó a clases este próximo martes, y a mi que ya me estaba empezando a gustar el estar sin estudiar, es broma, realmente lo he extrañado, me emociona y asusta poner un pie en la universidad a la que nunca he ido, pero ese ya es otro tema.
Mi tiempo de esperar esta por llegar a su fin, estoy muy agradecida con Dios por todo este proceso por el que pasé y honestamente se siente irreal, el tiempo paso muy rápido, más rápido de lo que creí. Te estarás preguntado, ¿Qué fue lo que hiciste en este tiempo?, pues te contare brevemente, tuve la intención de trabajar, más las cosas no se me acomodaron, así que decidí mirar a otro horizonte.
Durante mi proceso de espera, fui aconsejada y alentada por algunas personas entre ellas mi familia y algunos hermanos en Cristo, pero sobre todo el mayor consejo y consuelo que pude tener, fue el de Dios. Al principio me sentía perdida, preocupada, angustiada hasta incluso vivía derrotada, pensando en “¿Por qué has permitido esto Dios?”, después él me hizo ver que muchas veces le tomamos importancia a situaciones que no son nada relevantes comparadas a otras, por ejemplo, como cuando se ve afectada la salud, hubo una situación de salud que nos alarmó a todos en mi casa, fue ahí donde aprendí que el parar mis estudios no era el fin del mundo.
Mi actitud cambio y mi perspectiva también, Dios me ayudo a trabajar en mi vida espiritual, tome un curso de elaboración de lecciones bíblicas para niños durante 12 sábados, aprendí a estudiar la Biblia de una manera muy distinta, me ocupe mucho haciendo tareas y estresándome un poco, estuve a nada de renunciar a este taller, pero Dios no me dejó, agradezco a él por ayudarme a permanecer. También se comenzó un nuevo proyecto de un club bíblico infantil en la iglesia, el cual el Señor puso en mi corazón el platicarlo con el Pastor para llevarlo a cabo.
Siendo muy sincera Dios me enseño demasiado, y ayudó a poder entender porque me hizo poner una pausa en mis estudios, créeme que cuando por fin pude comprender su propósito conmigo durante esta espera, fue algo muy especial. Me encontraba preparando la primera clase para el club bíblico cuando de repente me detuve de hacer aquello y pensé “Señor, ahora sé porque me hiciste parar, querías que me preparara y encargara de las cosas que son para tu reino”, me dio mucho sentimiento el mirar unos meses atrás y ver por todo lo que Dios me hizo pasar y por lo que me enseñó.
Dios me ayudó a encontrar la pasión y amor a lo que el me ha puesto como tarea, pero sobre todo me ayudo a aprender que la espera no es un enemigo y aunque esta puede ser desesperante, él nos enseña a confiar y a depender totalmente de él.
El día de hoy he decido contarte mi testimonio de como Dios trabajo en mi durante este tiempo, porque todos en algún momento hemos pasado, estamos pasando o pasaremos por un tiempo en el que nos tocara esperar, y es ahí donde nuestra fe es puesta a prueba. Te animo a que no te rindas, no pierdas la calma y no dejes de confiar en Dios y sus promesas.
La espera llegará a su fin cuando menos te des cuenta, sigue confiando.
Aguarda a Jehová; Esfuérzate, y aliéntese tu corazón; Sí, espera a Jehová.
Salmos 27:14
Esto es todo por el día de hoy, te invito a que compartas esta publicación y no se te olvide que público algo nuevo todos los Martes, que tengas una muy buena semana y que Dios te bendiga.
¡Hasta la próxima! 😉😊
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