¡Detente un momento!
¡Hola, hola!, ¿cómo estás?, espero que te encuentres muy bien, mi nombre es Samantha Martínez y te doy la bienvenida a mi blog: A solas con Dios
Este último mes, he estado teniendo algunos problemas con los mensajes que comparto con ustedes cada martes.
Para cada entrada de este blog definitivamente mi fuente de inspiración es Dios, escribo sobre lo que me enseña a través de las situaciones que suceden a mi alrededor o en mi vida, y es de gran bendición cuando puedo ver las cosas que me enseña hasta en las cosas más simples.
Lo que sucedía es que a la hora de sentarme a escribir y pensar en lo que Dios me había enseñado en la semana, no me venía a la mente ni una sola cosa, así que me estresaba y me preguntaba “¿por qué no puedo escribir?”, oraba a Dios y continuaba meditando en ello.
Como pudieron ver, no me di por vencida ya que se siguieron publicando entradas aquí en el blog como corresponde, Dios me ayudo a no rendirme y me mostró algo que había dejado de hacer.
La semana pasada, le pregunté a Dios, "¿Qué está pasando Señor?, ¿Por qué me está costando tanto escribir?", la verdad es que la respuesta la tuve en seguida porque él me dijo ¡Detente un momento!, había dejado de hacer algo muy importante y era el detenerme un instante en mi rutina diaria para meditar en las situaciones en las que Dios habla a mi vida, me di cuenta de que lo hace en todo como al despertar, ver a un niño reír o sentir el viento.
Había olvidado una cosa y era apreciar las cosas más sencillas y ver lo que Dios quiere mostrarme a través de ellas, empecé a creer que solo podía encontrar una enseñanza de parte de Dios en las cosas con gran trascendencia en mi vida, en las predicaciones o devocionales, cuando en realidad podemos encontrarla en todo.
Estaba leyendo el siguiente texto de la biblia que dice:
Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, Que traigamos al corazón sabiduría.
Salmos 90:12
Así como dice este versículo pidámosle a Dios que nos ayude a entender cada una de las cosas que suceden en cada uno de nuestros días para que podamos crecer en sabiduría.
Dios nos enseña grandes cosas todos los días, así que, si crees que Dios no te enseño nada el día de hoy, solo basta con que te detengas un momento para poder verlo.
Esto es todo por el día de hoy, te invito a que compartas esta publicación y no se te olvide que público algo nuevo todos los Martes, que tengas una muy buena semana y que Dios te bendiga.
¡Hasta la próxima! 😉😊
P.D. Si necesitas alguien con quien hablar, que ore por ti o simplemente una nueva amiga, no dudes en contactarte conmigo a través de las redes sociales de A solas con Dios, yo personalmente soy quien contesta cualquier mensaje, así que siéntete con toda la confianza de escribirme. Te dejo las redes aquí abajo.
¿Ya leíste esta publicación ¡Esfuérzate!?
Sí quieres leer más puede que te gusten o interesen estos:

Comentarios
Publicar un comentario