Somos humanos
¡Hola, hola!, ¿cómo estás?, espero que te encuentres muy bien, mi nombre es Samantha Martínez y te doy la bienvenida a mi blog: A solas con Dios
Hace unos días leí un pasaje de la biblia que me han sido palabras de aliento en momentos donde me he sentido muy mal delante de Dios, creo que la mayoría de los cristianos en algún momento nos hemos sentidos inmerecedores del amor de Dios al grado de decir que no merecemos ir a la iglesia, orar o leer la biblia porque decimos que estamos tan mal delante de él que no deberíamos hacer esto, y la verdad es que es cierto que somos inmerecedores de todo lo que Dios nos ofrece, de su amor, de su perdón, de su misericordia, de su bondad, etc., realmente nadie es digno de esto pero Dios no la da por gracia, es un regalo inmerecido.
Pero hace ya un tiempo aprendí que Dios no nos condena por nuestro pecado, sino que nosotros somos quienes nos condenamos a nosotros mismos, Dios perdona nuestras faltas y nos da una nueva oportunidad en él, así que, si Dios no nos codena ¿por qué nosotros sí?
Muchas veces me solía preguntar qué porque queriendo hacer lo bueno seguía haciendo lo malo, esto era algo que me estresaba un poco el seguir pecando cuando sabía lo que debía de hacer y lo que no, hasta que un día encontré este pasaje:
19 Quiero hacer lo que es bueno, pero no lo hago. No quiero hacer lo que está mal, pero igual lo hago. 20 Ahora, si hago lo que no quiero hacer, realmente no soy yo el que hace lo que está mal, sino el pecado que vive en mí. 21 He descubierto el siguiente principio de vida: que cuando quiero hacer lo que es correcto, no puedo evitar hacer lo que está mal. 22 Amo la ley de Dios con todo mi corazón, 23 pero hay otro poder[a] dentro de mí que está en guerra con mi mente. Ese poder me esclaviza al pecado que todavía está dentro de mí. 24 ¡Soy un pobre desgraciado! ¿Quién me libertará de esta vida dominada por el pecado y la muerte? 25 ¡Gracias a Dios! La respuesta está en Jesucristo nuestro Señor. Así que ya ven: en mi mente de verdad quiero obedecer la ley de Dios, pero a causa de mi naturaleza pecaminosa, soy esclavo del pecado. Romanos 7:19-25 (NTV)
Estas palabras son del Apóstol de Pablo y fue tan impactante para mi saber que Pablo siendo un gran hombre de Dios también tenía esta gran lucha por la cual suelo pasar, fue en ese momento en que Dios me ayudo a entender que somos humanos, que definitivamente no somos perfectos y sigue estando el pecado en nosotros, desde ese día deje de condenarme por mis faltas.
Se que muchos pueden tomar estos versículos como una excusa para justificar nuestras faltas pero tengo que aclarar que no es una excusa sino que son como palabras de aliento para aquel que se condena asi mismo por su pecado asi como yo lo hacía, sin duda alguna seguiremos pecando y teniendo esas luchas porque seguimos siendo carne, pero una vez que somos perdonados por nuestro Señor Jesucristo, obtenemos la naturaleza espiritual en donde podemos ser guiados por Dios a hacer el bien y vivir una vida que sea agradable delante de él, la naturaleza que alimentemos más es lo que predominara en nosotros, si nos llenamos más y más de Dios, buscando tener una comunión constante con el todos los días a través de la lectura de sus palabra y la oración eso es lo que reflejaremos en nuestras vidas asi como si seguimos llenándonos de todos los placeres y afanes de este mundo.
Mi invitación para ti el día de hoy es alentarte a que te convenzas de que Dios no te condena por tus pecados, sino que si reconoces tus fallas delante de él, es nos perdona y nos ayudara a vivir una vida que se agradable delante de sus ojos.
pero si confesamos nuestros pecados a Dios, él es fiel y justo para perdonarnos nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad.
1 Juan 1:9
Esto es todo por el día de hoy, te invito a que compartas esta publicación y no se te olvide que público algo nuevo todos los Martes, que tengas una muy buena semana y que Dios te bendiga.
¡Hasta la próxima! 😉😊
P.D. Si necesitas alguien con quien hablar, que ore por ti o simplemente una nueva amiga, no dudes en contactarte conmigo a través de las redes sociales de A solas con Dios, yo personalmente soy quien contesta cualquier mensaje, así que siéntete con toda la confianza de escribirme. Te dejo las redes aquí abajo.
¿Ya leíste esta publicación ¿En dónde está tu corazón??
Sí quieres leer más puede que te gusten o interesen estos:

Comentarios
Publicar un comentario