Dios te capacita para la tarea
Hace unas semanas, en el grupo de jóvenes de la iglesia, se estaban realizando unas preguntas de reflexión. Una de ellas era si ya sabíamos cuál era nuestro llamado por parte de Dios. Sabemos que, como hijos de Dios, todos tenemos el llamado a compartir el evangelio con otros, pero hablamos de ese llamado especial que Dios nos da a cada uno, de manera individual.
Hace ya unos años, Dios me llamó a servir en el ministerio infantil, y sé que esta es una historia que he mencionado en otras ocasiones, así que no me extenderé tanto con ello. Para resumir esta parte un poco, mi oración a Dios era que quería servirle y que me mostrara en dónde es que quería que le sirviera. Llegó la oportunidad de servir apoyando en dar clase a los niños, y estando ahí ni siquiera recordaba aquella oración que había hecho al Señor. Fue algo realmente impresionante porque un día simplemente Dios me hizo darme cuenta de que es ahí donde me quería. Y creo que el llamado, Dios nos lo va confirmando en el proceso de servir y también por medio de otras personas con una relación cercana y una cierta madurez espiritual en Cristo.
Cuando recién empecé a dar clases a los niños, fue a causa de una necesidad en mi iglesia. Se necesitaba un maestro y entré en apoyo. La verdad, no sabía cuál era la forma correcta o ni siquiera tenía un manual para saber cómo hacerlo. Lo único que tenía como experiencia era que había sido auxiliar de escuelitas de verano y de referencia a las hermanas maestras que había visto dar clase en algún momento y las que me habían dado clases de niña.
Solo estábamos Dios, mi Biblia y yo, así que puedo decirte que mi mejor maestro en esta tarea fue Dios. Recuerdo que solo oraba y le decía a Dios que Él fuera quien me ayudara porque yo no sabía cómo tenía que hacerlo o cuál era la mejor forma. Y es tan impresionante porque Él me dio las herramientas y me fue capacitando, y créeme que hasta la fecha no lo ha dejado de hacer. Sigo aprendiendo mucho.
Cuando Dios te llama a algo, no te va a dejar solo. Ten por seguro que te dará las herramientas y te capacitará día con día para hacerlo de la mejor forma. Créeme que un tiempo después de haber empezado en el ministerio de niños, Dios presentó una oportunidad de estudiar un pequeño curso de cuatro meses para elaborar lecciones bíblicas para niños. Estaba tan impresionada porque, aunque sé que Dios me enseñaba día con día, me puso más medios para seguir preparándome.
Así que, el día de hoy quiero animarte y decirte que no temas a tu llamado. Tal vez ya hay algo que Dios te está mostrando y tienes miedo porque no sabes cómo lo harás o no te sientes con la capacidad de hacerlo. Te diré algo con honestidad: capaces no lo somos por nuestra cuenta, es Dios quien lo hace posible. Confía en que Él te dará las herramientas y permite que sea quién te guié.
No que seamos competentes por nosotros mismos para pensar algo como de nosotros mismos, sino que nuestra competencia proviene de Dios, el cual asimismo nos hizo ministros competentes de un nuevo pacto, no de la letra, sino del espíritu; porque la letra mata, mas el espíritu vivifica.
2 Corintios 3:5-6
No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.
Isaías 41:10
¡Hasta la próxima! 😉😊
P.D. Si necesitas alguien con quien hablar, que ore por ti o simplemente una nueva amiga, no dudes en contactarte conmigo a través de las redes sociales de A solas con Dios, personalmente soy quien contesta cualquier mensaje, así que siéntete con toda la confianza de escribirme. Te dejo las redes aquí abajo.
¿Ya leíste esta publicación Que sumen, no que resten?
Sí quieres leer más, puede que te gusten o interesen estas entradas:
Facebook: https://www.facebook.com/SamMASCDOficial
Instagram: https://www.instagram.com/ascdoficial

Comentarios
Publicar un comentario