Querido yo


¡Hola, hola!, ¿cómo estás?, espero que te encuentres muy bien, mi nombre es Samantha Martínez y te doy la bienvenida a mi blog: A solas con Dios


Por alguna razón estos últimos días he estado recordando algunas cosas de cuando era pequeña, honestamente te puedo decir que gracias a Dios tuve una infancia muy bonita, no tuve una niñez llena de lujos, pero si una en donde me divertí y sonreí mucho, una en donde uno de mis juegos favoritos era hacer pasteles de lodo y jugar en el patio trasero con botes, tablas y cualquier cosa que se atravesara.

Uno de estos días veía un video que casi me hizo soltarme en llanto, eran unos niños viendo imágenes de sus papás de cuando eran pequeños, pero ellos no sabían quién era la persona de la fotografía, créeme que fue bastante emotivo cuando los hijos de estos papás se enteraron de que eso niños eran sus padres y que en algún momento también fueron como ellos, uno de estos niños lloraba porque se dio cuenta que su papá crecía también y que en algún momento envejecería.

La verdad es que este video me puso algo nostálgica al pensar en mi yo del presente, en que ahora en la actualidad no sabes cuanto me gustaría poder ser niña otra vez, en donde lo único que me preocupaba era jugar con todos mis juguetes antes de que anocheciera porque después tenía que dormir temprano.

Cuando uno es niño vive cada día al máximo sin tener que preocuparse en el mañana, y sabes esta entrada se titula “Querido yo”, porque hoy quiero invitarte a hacer un ejercicio, y es responderte a ti mismo esta pregunta: ¿Qué le dirías a tu yo de 10 años?

Me gustaría que te atrevieras a responder esta pregunta en una hoja y la mantuvieras en un lugar en donde la vieras siempre; respondiendo esa pregunta, yo le diría a mi yo de 10 años que deje de pensar en que quiere ser grande porque un día crecerá y se dará cuenta que todo es diferente, que sea valiente y que no deje de confiar en Dios, y que sin importar lo que pase en su vida en los próximos años Dios nunca va a dejarla.

Definitivamente la vida es un regalo asi como crecer, cada etapa de nuestra vida es valiosa y tiene sus altas y bajas, pero siempre hay alguien que promete siempre estar junto a ti, y ese es Dios. 

En cada temporada de nuestras vidas Dios nos hace pasar por muchos procesos, pero en ello forja nuestro carácter, habla con tu querido yo de niño, de adolescente y de adulto, al mirar a cada uno de ellos y al mirarte ahora mismo te darás cuenta de lo bendecido que eres y de donde Dios te ha sacado y ayudado antes y asi como lo ha hecho lo hará una y otra vez.

Disfrutemos cada día al máximo, tengamos una comunión constante con Dios y seamos felices porque la vida es muy corta para vivir enojado, triste o con rencor.


Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, Que traigamos al corazón sabiduría.

Salmos 90:12


Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos.

Efesios 5:15-16


Y… ¿Qué le dirías a tu querido yo?


Esto es todo por el día de hoy, te invito a que compartas esta publicación y no se te olvide que público algo nuevo todos los Martes, que tengas una muy buena semana y que Dios te bendiga.

¡Hasta la próxima! 😉😊


P.D. Si necesitas alguien con quien hablar, que ore por ti o simplemente una nueva amiga, no dudes en contactarte conmigo a través de las redes sociales de A solas con Dios, yo personalmente soy quien contesta cualquier mensaje, así que siéntete con toda la confianza de escribirme. Te dejo las redes aquí abajo.

¿Ya leíste esta publicación ¡Mantén la esperanza!

Recuerda que puedes seguir la página de A solas con Dios en redes sociales como:

Comentarios

Entradas populares