Palabras


¡Hola, hola!, ¿cómo estás?, espero que te encuentres muy bien, mi nombre es Samantha Martínez y te doy la bienvenida a mi blog: A solas con Dios


Hace unos días escuché una frase que se quedo resonando en mi cabeza durante los últimos días y esa frase fue la siguiente: 


“No permitas que la opinión de otros se vuelva tu realidad” – Les Brown


Cuando escuché esta frase no tienes idea de lo mucho que he pensado en ello, la verdad es que esta frase podría ser algo ambigua ya que podemos preguntarnos si nos referimos a una opinión positiva o negativa, pero cuando analizaba esto, llegue a la conclusión que sin importar la opinión que sea, esta no debería convertirse en nuestra realidad ya que es la opinión de otra persona, esa persona siempre te dirá las cosas desde su propio criterio.

En mi corta vida muchas veces me he topado con distintas opiniones respecto a lo que hago, no hago, de cómo debería de ser o hacer las cosas, y creo que todos en un determinado momento nos hemos visto en alguna de estas situaciones, honestamente puedo decirte que hace unos años atrás era una persona que permitía que la opiniones de otros se convirtieran en mi realidad, si alguien me decía que no era buena para algo simplemente lo adoptaba y decía que no era buena para eso, solía dejar que las opiniones de otros definieran la persona que soy, con la ayuda de Dios eso cambio.

Una experiencia que tuve unos meses antes de graduarme de la preparatoria es que pedí asesoramiento a uno de mis maestros sobre una carrera que me interesaba escoger para estudiar, recuerdo que el maestro me dijo claramente que a como me veía en el salón de clases no creía que fuera apta para esa carrera, no sabes cómo en ese momento mi autoestima se vino abajo, a pesar de la opinión de mi maestro no deje que su comentario definiera quien soy, la verdad es que puede que no haya estado del todo equivocado ya que pues esa carrera no fue la que termine escogiendo pero si hubiera dejado que su comentario se convirtiera en mi realidad, creo que viviría realmente frustrada y estancada en sus palabras.

Muchas veces hay personas que no cuidan sus palabras, a veces pueden decirnos cosas realmente duras que pueden afectarnos, pero definitivamente depende de nosotros el si decidimos que estas se conviertan en nuestra realidad y nos afecten.

El día de hoy quiero invitarte a que seamos cuidadosos, prudentes y sabios con las palabras que le decimos a otras personas, a veces podemos hacer mucho daño a otros, pero sobre todo te motivo a que no permitamos que las opiniones de otros se conviertan en nuestra realidad, personas que nos critiquen o que quieran desmotivarnos siempre habrá, pero no olvidemos que quien nos define y esta nuestra identidad y seguridad es Cristo, así que deshagámonos de las palabras que no edifican y tomemos aquellas que nos ayudan a crecer.


Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes.

Efesios 4:29


Esto es todo por el día de hoy, te invito a que compartas esta publicación y no se te olvide que público algo nuevo todos los Martes, que tengas una muy buena semana y que Dios te bendiga.

¡Hasta la próxima! 😉😊


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