Pensamientos
¡Hola, hola!, ¿cómo estás?, espero que te encuentres muy bien, mi nombre es Samantha Martínez y te doy la bienvenida a mi blog: A solas con Dios
La semana pasada estaba leyendo un plan semanal de una aplicación en donde es una serie de devocionales relacionados a algún tema, el que leí se llama “Piensa bien, vive bien”, la verdad es que me fue de gran bendición, este trataba sobre lo poderosos que son nuestros pensamientos y como estos influyen en nuestra de manera de vivir.
Yo soy una persona a la que le cuesta mucho dejar de pensar en algo, por ejemplo, digamos que después de una reunión suelo mucho pensar en cosas como “no debí haber dicho eso o hubiera sido mejor si hubiera dicho aquello”, en pocas palabras, suelo sobre pensar mucho las cosas.
En el año 2020 cuando nos encontrábamos en lo mas fuerte de la pandemia del covid-19, me sucedía que en las noches me costaba mucho conciliar el sueño, era todo un problema porque tenía sueño mas no podía dormir, solía haber muchas cosas que me preocupaban en ese entonces, comenzando con la gran incertidumbre de estar encerrados sin poder salir de casa y sin saber cuándo es que terminaría la pandemia, en que también me preocupaba no saber lo que quería estudiar y otros temas personales que me abrumaban, los chistoso era que el día estaba tranquilo pero a la hora de dormir todas estas cosas aparecían en mi cabeza, y empezaban a dar vueltas sin parar, el problema es que no encontraba el interruptor de apagado por ningún lado, lo único que quería era poder dejar de pensar y dormir.
Hoy puedo decirte que gracias a Dios ya no tardo en conciliar el sueño, y te preguntaras ¿cómo lo lograste?, bueno, la clave fue dejar mis pensamientos en Dios, creo que muchas personas han pasado por esto alguna vez, el no poder dormir por las noches, ya que es bastante normal que esto suceda cuando nuestra mente sigue haciendo mucho ruido, antes solía pensar en que nosotros éramos incapaces de controlar nuestros pensamientos, creía en que estos aparecían solos y sin ningún esfuerzo, pero me di cuenta que nosotros somo quienes los generamos.
Nosotros mismos tenemos el control de lo que pensamos, tu decides que tipo de pensamientos pasan por tu cabeza, sabes cuales dejar y cuales filtrar, siendo muy sincera esta semana pasada aprendí que la mejor manera para no dejar que nuestros pensamientos nos dominen, es dejándolos en las manos de Dios, para que el nos guie a saber cuáles a que desechar.
Somos nuestro enemigo más grande, nosotros mismos somos capaces de destruirnos con pensamientos como “No soy suficiente”, “nadie me quiere”, “están mejor sin mí”, dejemos esos pensamientos de lado y descansemos en las verdades que Dios no dice como “Eres mi hijo” y “eres amado”.
Pongamos nuestros pensamientos en las manos de Dios, dejemos de preocuparnos tanto y descansemos confiadamente en quién tiene el control de todo.
Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; Pruébame y conoce mis pensamientos; Y ve si hay en mí camino de perversidad, Y guíame en el camino eterno.
Salmo 139:23-24
Encomienda a Jehová tus obras, Y tus pensamientos serán afirmados.
Proverbios 16:3
Esto es todo por el día de hoy, te invito a que compartas esta publicación y no se te olvide que público algo nuevo todos los Martes, que tengas una muy buena semana y que Dios te bendiga.
¡Hasta la próxima! 😉😊
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