¡Manos a la obra!
¡Hola!, ¿cómo estás?, espero que estés muy bien, te doy la bienvenida a mi blog: A solas con Dios
Cuando me toca diseñar algo en la computadora me gusta escuchar música o podcasts, en una ocasión me encontraba escuchando un episodio de podcast muy bueno, me quedó bastante grabado algo que mencionaron ahí “Para amar la obra del Señor tienes que involucrarte en ella, no vas a amarla sino trabajas en ella”.
¿Alguna vez has ahorrado para algo?, cuando tenía como seis o siete años mis papás nos compraron a mi hermano y a mi una alcancía, a esa edad mi hermano y yo estábamos que queríamos comprar una silla puf que son unos asientos de esponjas muy cómodas, las queríamos tanto porque las veíamos en una serie que nos gustaba mucho ver en ese entonces, el punto es que comenzamos a ahorrar para poder comprarlas nosotros mismos, después de un tiempo mi hermano y yo conseguimos llenar nuestra alcancía, entonces la rompimos y nuestros papás nos ayudaron a contar el dinero, ¡lo conseguimos!, mi hermano y yo estábamos tan felices de que pudimos comprarlo con nuestros ahorros, a una edad tan corta nuestros padres nos enseñaron una gran lección y es que si quieres algo en la vida a que esforzarse para conseguirlo, puede ser difícil y tomar algo de tiempo pero al final valdrá la pena.
Es muy cierto que cuando te esfuerzas por lograr algo lo valoras mucho, hasta la fecha seguimos teniendo esos asientos puf, los hemos cuidado bastante bien y eso que ya han pasado algunos años; imagínate si nuestros padres nos hubieran comprado esos asientos, lo más seguro es que esos asientos no tuvieran el mismo valor que tienen ahora.
A lo que voy con todo esto es para ponerte un ejemplo de que para amar o valorar algo tiene que costarnos. El año pasado me enferme del estómago y el doctor me dio una dieta, solo podía comer comida blanda, en esos momentos es cuando realmente valore más el hecho de no estar enferma, recordaba cuando podía comer de todo.
¿Quieres amar la obra del señor?, créeme que sentando nunca vas a hacerlo, para amar la obra tienes que involucrarte en ella, sirviendo a nuestro Dios es cuando realmente aprendemos a amar y valorar todo lo relacionado con él.
Servir es una experiencia tan bonita que hace que realmente ames la obra, a la iglesia, pero sobre todo a Dios. El día de hoy te invitó a que comiences a servirle a Dios, él tiene un área para cada quién, pídele en oración de su dirección, es una de las mejores decisiones que puedes tomar.
En lo que requiere diligencia, no perezosos; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor;
Romanos 12:11
Si alguno me sirve, sígame; y donde yo estuviere, allí también estará mi servidor. Si alguno me sirviere, mi Padre le honrará.
Juan 12:26
Esto es todo por el día de hoy, te invito a que compartas esta publicación y no se te olvide que público algo nuevo todos los Martes, que tengas una muy buena semana y que Dios te bendiga.
¡Hasta la próxima! 😉😊
¿Ya leíste esta publicación Amor no correspondido?
Sí quieres leer más puede que te gusten o interesen estos:

Comentarios
Publicar un comentario