¡No te detengas!


¡Hola!, ¿cómo estás?, espero que estés muy bien, te doy la bienvenida a mi blog: A solas con Dios


Este fin de semana pasado mi mamá y yo nos reíamos de algunas anécdotas respecto a mi hermano menor que demuestran lo perseverante que es. Cuando yo tenía como siete años mi hermano tenía como cinco, mis padres me habían comprado una bicicleta que tenia llantitas para no caerme, pero después mi padre decidió quietárselas para que pudiera aprender andar en bicicleta como debe de ser, el punto es que me daba algo de miedo así que la rumbe por ahí, mi hermano siendo más chico comenzó a tomarla e intentar aprender andar en ella, recuerdo que el patio de la casa en donde vivíamos en ese entonces no era de pavimento por lo cual había mucha tierra y piedras, mi hermano se subía a la bicicleta, intentaba pedalear y unos segundos después se escuchaba un golpe en el patio, mi hermano se cayó de la bicicleta muchas veces, pero lo impresionante es que después de caerse no lloraba sino que se levantaba y volvía a subirse a la bici, se cayo demasiadas veces pero aun asi no dejo de intentarlo, te estarás preguntando y ¿aprendió a andar en bicicleta?, por supuesto que lo logró, unos meses después mi hermano ya sabía andar en bici, realmente siendo más chico me puso un gran ejemplo. Yo aprendí andar en bicicleta unos dos o tres años después.

Mi hermano es un claro ejemplo de esa frase que dicen por ahí de “No importa cuantas veces te caigas, lo importante es que te levantes y sigas avanzando” y sí que la frase le queda a esta anécdota de manera literal, algo que a caracterizado a mi hermano desde pequeño es su gran perseverancia, no se rinde fácil, la verdad es que me quedo impresionada y me inspira a también querer no rendirme fácilmente, ¿Quién dice que los más chicos no pueden ponernos el ejemplo?

El ser perseverante es una gran cualidad que Dios le ha dado a mi hermano y puede que muchos de nosotros también tengamos esta cualidad o que estamos en el proceso de intentar no rendirnos ante situaciones complicadas o difíciles.

Como hijos de Dios él nos anima a esforzarnos en todo lo que hagamos, a no darnos por vencidos y seguir adelante sin importar cuan duro se ponga el camino que vamos recorriendo, en el camino definitivamente habrá tropiezos, pero recuerda que Dios esta contigo para ayudar a levantarte, será mucho menos difícil volver a ponerte de pie porque el promete ayudarte a seguir avanzando.

No te quedes con el deseo de hacer algo que siempre has querido hacer, primero ora a Dios por ello y hazlo, creo que perdemos mucho tiempo diciendo cosas como “no puedo hacerlo”, “no lo lograre”, “ya no puedo continuar”, “quiero rendirme”, “renuncio”, “esto no es para mí”, etc., etc., muchas veces nos invade la inseguridad, créeme que en varias ocasiones pensé en abandonar muchas cosas, como este blog por ejemplo, pero es Dios quién te regresa y te dice ¡no te rindas!, así que ¡no tires la toalla y sigue adelante!


Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.

Josué 1:9


Esto es todo por el día de hoy, te invito a que compartas esta publicación y no se te olvide que público algo nuevo todos los Martes, que tengas una muy buena semana y que Dios te bendiga.

¡Hasta la próxima! 😉😊


¿Ya leíste esta publicación La carrera?

Sí quieres leer más puede que te gusten o interesen estos:


Recuerda que puedes seguir la página de A solas con Dios en redes sociales como:


Comentarios

Entradas populares