¡No huyas!
¡Hola!, ¿cómo estás?, espero que estés muy bien, te doy la bienvenida a mi blog: A solas con Dios
A finales del año pasado comencé a apoyar dando clases a los niños de la iglesia, al principio solo sería durante un mes pero el Pastor solicitó de mi ayuda un poco más de tiempo, sin tan siquiera sentirlo el tiempo ha pasado tan rápido que hasta la fecha sigo dándoles clases a los niños, digamos que me convertí en su maestra por un tiempo indefinido por el momento, la verdad es que un principio me desanimaba mucho porque enseñarle a un grupo de niños de entre dos y ocho años no es nada fácil, la verdad es que son muy pequeños para entender muchas cosas y aunque uno como maestro intenta adaptar las clases para que ellos puedan comprenderla un poco, es complicado que siempre logren captar lo que les quieres enseñar, en lo personal sentía que lo que les enseñaba no se les quedaba pero realmente Dios es tan bueno que cuando tú tienes un corazón dispuesto a servir y dar tu mejor esfuerzo, él te muestra los frutos de esa entrega de tiempo y esfuerzo de maneras realmente impresionantes y muy bonitas.
En muchas ocasiones quise tirar la toalla, prefería dejarle el cargo de maestro a alguien más, ya que a mis dieciocho años hay hermanas mucho mejor preparadas que yo. Un tiempo antes de ser maestra de los pequeños de la iglesia, llevaba preguntándome que en qué podía servir en mi iglesia, que qué podía hacer yo para el Señor.
Estando enseñando a los niños, Dios me decía una y otra vez “no quieras dejar esto que yo te he dado, ¿no te habías estado preguntando que en qué podías servirme?, esto es para ti y si yo te lo he dado es porque se que puedes”, una vez que entendí esto, comencé a ver las bendiciones de Dios mientras servía en este ministerio, de alguna u otra forma hermanos empezaban a platicarme lo que algunos niños de la clase platicaban sobre la enseñanza que les daba o lo que hacían en las escuelita dominical, para mí eso era tan impactante porque sé que era Dios dándome un palmada de ¡no te rindas, sigue adelante!
El trabajar con niños es una experiencia tan bonita y divertida, ya no sé quién le enseña a quién, si ellos a mi o yo a ellos, pero lo que sí se, es que cualquier cosa que hagas para Dios, nunca será en vano, él siempre obrará.
El día de hoy te invitó a que no huyas de las oportunidades que Dios presenta en tu vida, no huyas de la voz de Dios, él habla a tu vida con un propósito y si el te llama a servirle en algo o hacer algo para él, no lo dudes, si él te lo ha puesto, él te ayudará con ello.
Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano.
1 Corintios 15:58
Esto es todo por el día de hoy, te invito a que compartas esta publicación y no se te olvide que público algo nuevo todos los Martes, que tengas una muy buena semana y que Dios te bendiga.
¡Hasta la próxima! 😉😊
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