La carrera
¡Hola!, ¿cómo estás?, espero que estés muy bien, te doy la bienvenida a mi blog: A solas con Dios
Hace un mes escuche un canto que se llama “La carrera”, habla sobre las veces en que queremos correr antes de aprender a caminar.
Cuando escuché este canto sentí que Dios estaba hablando a mi vida con el, muchas de las veces vivimos una vida muy acelerada y afanada por hacer esto y aquello, tanto que por ir demasiado rápido llega un punto en el que nos cansamos, es como cuando corres, vas tan rápido que llegará un punto en que te cansarás y sentirás que ya no puedes más.
La biblia dice que la vida cristiana es una carrera, pero no es una carrera que trate de velocidad o de quien llega más rápido a la meta, se trata de una carrera de persistencia.
Hoy por la mañana tuve la oportunidad de ir correr con mi papá, tengo que admitir que soy cero deportista, pero hoy decidí intentarlo, mi papá y yo comenzamos caminando eso fue bastante fácil, pero después comenzamos a trotar para al final terminar corriendo, algo que aprendí hoy es que para correr debes mantener un ritmo constante y controlar tu respiración para no cansarte tan rápido.
Mi papá como ya llevaba un poco de práctica corriendo, parecía que no se cansaba corría más rápido que yo, en cuanto a mi yo quería alcanzarlo, pero sabia bien que no podía ir más rápido porque no puedes echarte a correr super rápido sin tener condición, antes de terminar de correr me hubiera desmayado.
Yo iba a mi propio paso y mi papá al suyo ¿quién dice que debemos ir al mismo ritmo?, sucede lo mismo en nuestras vidas espirituales ¿quién dice que debes ir igual que aquel hermano o hermana? esta carrera definitivamente no se trata de velocidad, se trata de llegar a la meta sabiendo que aprendiste en ella y ayudaste a otros a continuar en ella, porque el que quiere ser el más veloz y llegar a la línea de salida primero llega a ella cansado, casi sin aliento y se olvidó de ayudar a levantarse al que se cayó o desmayó en el camino.
No olvides detenerte un momento a respirar y que la está carrera es mejor si la empiezas caminando en cuanto menos lo esperes estarás listo para correrla con paciencia.
Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.
Hebreos 12: 1-2
Te comparto el canto del que hablaba al principio por si gustas escucharlo:
Esto es todo por el día de hoy, te invito a que compartas esta publicación y no se te olvide que público algo nuevo todos los Martes, que tengas una muy buena semana y que Dios te bendiga.
¡Hasta la próxima! 😉😊
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