Aprendiendo a confiar
¡Hola!, ¿cómo estás?, espero que estés muy bien, te doy la bienvenida a
mi blog: A solas con Dios
El año pasado tuve una experiencia realmente interesante en la universidad, una de mis maestras nos puso a trabajar en equipos durante todo el tetramestre, tengo que admitir que desde el momento en que mi profesora dijo que trabajaríamos en equipo yo ya me encontraba sufriendo, y lo digo porque sé que los trabajos en equipo son todo un caso, es un grupo de personas distintas con ideas y formas de ser muy diferentes y pues eso está bien, no podríamos ser iguales todos, pero el detalle es que por lo mismo de que todos somos muy distintos siempre puede ser algo complicado llegar a acuerdos o que todos trabajemos al mismo ritmo.
Trabajar en equipo no es algo fácil, necesita de la cooperación, de responsabilidad y esfuerzo de cada miembro de este, y la verdad es que muchas veces yo prefiero trabajar sola que con mas personas ya que me es algo difícil confiar en otros, pero se que el aprender a trabajar en equipo es algo muy importante porque a todas partes que vayamos siempre vamos a estar rodeados de otras personas con las que vamos a tener que interactuar si o sí. Tres meses trabajando con ellos se dicen fácil pero realmente fueron todo un reto, no te voy a negar que tuvimos algunos problemas al comienzo, pero al final fue realmente sorprende como de todo parecer un caos todo se acomodó y mis compañeros y yo pudimos entregar nuestro proyecto final de manera exitosa.
La verdad es que Dios me enseño algo muy importante a través de esta experiencia, los trabajos en equipo es algo que me ha acompañado a lo largo de casi toda mi vida, pero esta vez fue diferente porque vi como Dios trabajo en mi algo que me es algo difícil y es el “confiar”, créeme que para mí era algo complicado confiar en que alguno de mis compañeros cumpliera con su parte del trabajo, dudaba en que si debía hacerlo mejor yo, pero tuve que confiar y dejárselo a ellos, todo esto me llevo a pensar en que a veces muchos cristianos asi solemos comportarnos cuando se trata de confiar en Dios, nos resulta algo difícil dejar en sus manos nuestros problemas, luchas, temores, cargas o cualquier otra cosa, creemos que podemos lograr o resolver todo por nosotros mismos pero la verdad es que al final eso resulta no ser cierto o termina mal, es claro que si yo no confiaba en mis compañeros de equipo y decidía hacer partes de su trabajo por ellos, terminaría yo más casada y estresada por sobrecargarme de trabajo, pasa exactamente lo mismo con Dios, creo que todo seria muy distinto si aprendiéramos a confiar y a dejar todo en sus manos, porque él tiene el absoluto control de todo, que no es fácil hacer a un lado nuestra humanidad de que "yo puedo con todo y no necesito de nadie más", pero bien sabemos que realmente necesitamos a Dios en nuestras vidas para todo porque sin él no somos nada, ni siquiera estaríamos aquí.
Mi invitación el día de hoy es
que aprendamos a confiar en Dios y dejar todo en su control, confiemos en que él nos ayudara y estará con nosotros siempre en todo momento, mi última experiencia
trabajando en equipo fue bastante interesante pero sobre todo de aprendizaje por
parte de Dios, y bueno es que algo que me falto mencionar, es que antes de confiar
en mis compañeros primero tuve que confiar en Dios, en que él me ayudaría en
este trabajo y me daría la paciencia y gracia para sacar el trabajo todos
juntos.
Fíate de Jehová de todo tu
corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus
caminos, Y él enderezará tus veredas.
Proverbios 3:5-6
Esto es todo por el día de
hoy, te invito a que compartas esta publicación y no se te olvide que público
algo nuevo todos los Martes, que tengas una muy buena semana y que Dios te
bendiga.
¡Hasta la próxima! 😉😊
¿Ya leíste esta publicación Mantienes mi corazón latiendo?
Sí quieres leer más puede que te gusten o interesen estos:

Comentarios
Publicar un comentario