Silencio

 

¡Hola!, ¿cómo estás?, espero que estés muy bien, te doy la bienvenida a mi blog: A solas con Dios


Hace un poco más de un mes realice un pequeño viaje relámpago con mi familia a el lugar en donde mis padres crecieron y antes de continuar quiero aclarar que con viaje relámpago me refiero a que fue un viaje muy rápido (fue de un día para otro); el motivo de nuestro viaje era por unos tramites que mi papá necesitaba hacer y aprovechando el motivo del viaje mi familia y yo lo acompañamos, aprovechamos la salida para salir un poco de la rutina.

La verdad no sé qué sientas al viajar, pero los viaje por carretera en lo muy personal ¡me encantan!, lo suelo disfrutar excepto por las paradas para ir al baño, no encuentras baños en carretera tan fácil, así que si viajas en carretera evita tomar líquidos, es el mejor consejo que puedo darte al respecto.

Cuando llegué a mi lugar de destino me agrado mucho estar por allá, ¡es tan tranquilo!, el lugar a donde fui era un pequeño municipio en donde no hay tráfico ni ruidos molestos como la fuerte música del vecino o el claxon de los autos, solo había silencio, amé eso, si vives en la ciudad como yo creo que entenderás que el silencio no existe, siempre hay ruido. 

La verdad es que me agradó mucho ese silencio, esto me puso a pensar en el silencio que hay cuando oramos a Dios por algo y obtenemos silencio porque parece que Dios no nos responde, muchas de las veces no es tan grato en esos momentos, pero ¿sabes que Dios trabaja en medio del silencio?, Dios no se ha quedado en silencio al escuchar tus oraciones, el siempre responde ¿querías como respuesta un “sí” o un “no”?, solo porque Dios no ha respondido un “sí” o “no” a tus peticiones delante de él no quiere decir que no haya respondido, eso que vez como silencio (con silencio me refiero a que parece que Dios no responde), ese silencio significa “espera”, Dios solo nos dice que esperemos que seamos pacientes, él trabaja en nosotros a través de ese silencio que sentimos.

Ese silencio es esperar, Dios cumple sus promesas y en medio de ese momento en que todo solo parece silencio ¡escucha la voz de Dios!, es él enseñándonos a esperar, a confiar en sus promesas y afirmarnos cada vez más en él.

El silencio no es malo, asi que ¡no te desesperes!, confiemos en Dios siempre, él nunca falla, cumple sus promesas y siempre estará ahí para nosotros ayudándonos a seguir caminado.


de manera que podemos decir confiadamente: El Señor es mi ayudador; no temeré Lo que me pueda hacer el hombre.

Hebreos 13:6



Te comparto un canto que escuche este fin de semana, realmente fue de gran bendición para mí, espero que también lo sea para ti, si gustas verlo aquí te lo dejo:




Esto es todo por el día de hoy, te invito a que compartas esta publicación y no se te olvide que público algo nuevo todos los Martes, que tengas una muy buena semana y que Dios te bendiga.

¡Hasta la próxima! 😉😊


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